http://youtu.be/w0I0OITvtd4
Con música de Ismael Serrano
http://youtu.be/w0I0OITvtd4
Con música de Ismael Serrano
Cuando hablamos de educación somos conscientes de que existen muchos contextos que educan, bien o mal. Que todos y en todo momento, aún sin pretenderlo, somos educadores, puesto que influimos en los demás, especialmente en los más jóvenes.
Pero en esta ocasión voy a dejar de lado la educación no formal y me voy a centrar en la que ha generado, genera y va a seguir generando, la escuela. Lo voy a hacer así por dos razones: es la que podemos en gran medida controlar y he dedicado a ella mi vida profesional, por lo que creo que puedo aportar algo. Tengo opinión respecto a los otros contextos, y la podré explicar en otras entradas, pero en ésta me referiré fundamentalmente a la escuela (comunidad escolar).
Mis recuerdos de la escuela y el instituto (ambos públicos) en los fui alumna, y mi dilatada experiencia docente me permiten poner en perspectiva los cambios que se han producido en la realidad escolar:
Y los aspectos que no han cambiado, o no tanto como debieran:
En resumen: la pelota está en nuestro tejado. Tenemos las manos libres para empezar a cambiar la forma e incluso el fondo, aunque debamos guardar las apariencias, cumplir las formalidades. Tenemos medios con los que ni soñábamos hace nada. Hay muchas experiencias que indican que cuando un equipo de profesorado quiere, se pueden hacer maravillas incluso con el alumnado más difícil.
La sociedad ha cambiado, y mucho. No podemos seguir enseñando como nada hubiera sucedido, o quejándonos de que lo haya hecho. Tenemos que construir con lo que hay.
(Este post es previo a las 500 palabras que dedicaré a exponer el que a mi juicio debería ser el propósito de la escuela)
Ayer, mientras tendía ropa a secar en el patio, escuché esta conversación de un padre con su hijo de unos tres años, todavía con media lengua:
– … el Calo.
– ¡Hijo puta el Carlos!. A ver, ¿cómo es?
– Jo puta el Calo.
-¡Bien!
¡Qué gracioso resulta un crío diciendo palabrotas! Cuando crezca un poquito se preguntará dónde las habrá aprendido.