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Personas que dejan huella

A lo largo de mi dilatada vida laboral he coincidido y trabajado con muchas personas docentes. Algunas, como dice un buen amigo, sólo han sido colegas (trabajábamos en lo mismo), pero otras fueron compañeras y compañeros porque su compañía y su colaboración nos facilitaba la tarea, aportando ideas y trabajo personal mejorando así los resultados.

A la segunda categoría perteneció siempre Paco Balao. Para sus amigos de actividades subversivas, durante la dictadura, era Pachi, para el alumnado Don Paco y para sus compañeras y compañeros docentes, Paco.

Fue maestro, jefe de estudios y director, por este orden en el CEIP Tomasa Pinilla, mi colegio durante veinticuatro años. Coincidimos unos cuantos, mas que suficientes para valorar su profesionalidad, su compromiso con la educación, su capacidad de trabajo, su esfuerzo por sacar lo mejor de su alumnado, su disposición a colaborar en los proyectos de centro, a hacer propuestas de mejora y compartir los resultados de su trabajo facilitando la tarea a los demás, sin pretender por ello destacar por encima de nadie.

El fruto de su trabajo no quedó solamente en el colegio, sino que se reflejó en la localidad, Guadalcacín, especialmente en la organización y realización de la Carrera Popular. Desde su llegada asumió como parte de su tarea (maestro de educación física) el fomento de la participación del alumnado en las actividades físicas y deportivas de la localidad y colaboró durante muchos años en la organización de la carrera, incluso después de haberse jubilado.

Si hay personas que dejan huella sin lugar a dudas Paco Balao ha sido una de ellas. La ha dejado en su familia, sin duda, en su colegio, el CEIP Tomasa Pinilla, y en la localidad en que trabajó muchos años, Guadalcacín.

En todos estos ámbitos, y seguramente en otros, lamentamos su pérdida. Y no solo por lo dicho anteriormente sino sobre todo porque Paco era UNA BUENA PERSONA.

Prepotencia

Mi amiga Carmen no bebe alcohol. Es abstemia. Físicamente mi amiga Carmen es muy poquita cosa: muy delgada, casi un alfeñique. En otros aspectos es muy grande, una de las mejores personas que he conocido a lo largo y ancho de mi vida. Pero esto último no es lo importante hoy. La primera parte sí que es muy relevante.

Habíamos salido del teatro donde Alfredo, su marido, había actuado, y me estaban llevando a casa antes de volver a la suya, como muchas otras veces, mientras comentábamos la función. A unos metros de mi destino estaba la guardia civil haciendo un control de alcoholemia. Eran alrededor de las doce y media de la noche y seguramente más de un conductor o conductora habría bebido.

Delante de nosotros dos vehículos, el primero haciendo la prueba y el segundo esperando. Mientras esperábamos suponíamos que, a juzgar por lo que tardaba en terminar, el primer conductor habría dado positivo, pero no, porque se fue sin firmar denuncia. Había debido costarle hacer funcionar el aparato.

Cuando nos llegó el turno y mi amiga Carmen tuvo que soplar no consiguió que funcionara a la primera (tan flojito para que aire durara que no lo puso en funcionamiento), ni a la segunda ( se le agotó el aire antes de que el aparato pitara el final), ni a la tercera, ni… No podía soplar con más intensidad y duración. Sugirió a los agentes que le hicieran la prueba en sangre y con actitud intimidante y chulesca le dijeron que el aparato estaba calibrado para que un niño de tres años lo hiciera funcionar, que sabían que iba a dar 0,0 pero estaba obligada a hacer la prueba así o le pondrían una denuncia por negarse. Después no sé cuantos intentos, ¿negarse?

Finalmente le permitieron, a petición de ella, salir del coche a ver si de pie lo conseguía y de paso hacer visible ante testigos, por si acaso, que no se estaba negando. Lo consiguió y volvió al coche con lágrimas en los ojos y la tensión generada por la humillación sufrida. Una noche que había sido fantástica convertida en un desastre.

La situación me recordó otras vividas en el pasado, cuando a la guardia civil no se le podía protestar, ni siquiera alegar nada. Cuando una multa por exceso de velocidad empujando una moto para que arrancara, o que te multaran por pisar la linea continua en una carretera, que cruzabas andando con la moto pinchada porque el taller estaba al otro lado, no eran más que anécdotas. (Por cierto, vividas en primera persona, como se dice ahora)

Me pregunto si algunos agentes se sienten justificados por los planteamientos extremistas de quienes piensan que sobramos en el país 23 millones de personas para repetir actitudes de un tiempo que la mayoría no querríamos que volviera pero podemos tener muy cerca si no nos espabilamos.

Defendiendo lo público

En estos momentos en los que el Gobierno Andaluz, siguiendo de cerca los pasos del de la Comunidad de Madrid, aunque de forma más disimulada, intenta poner en manos de empresas privadas gran parte de los servicios públicos, considero importante reiterar las razones por las que me parece importantísimo su mantenimiento.

  • Aunque pretendan hacernos creer que van a mejorar la eficiencia del servicio, una empresa se crea y funciona para obtener beneficios: es un negocio. Su finalidad no es la mejora de las prestaciones al usuario (que para la empresa es un cliente).
  • Quienes se dicen liberales defienden que cada persona disfrute de aquello que se pueda pagar, y hacia ello caminan las comunidades gobernadas por la derecha. Para hacernos una idea del objetivo pensemos que en USA la pandemia que en nuestro país ha costeado la sanidad pública hoy tan cuestionada, allí ha supuesto el empobrecimiento o directamente la ruina de muchas familias que no contaban con un seguro privado de gran cobertura.
  • En consecuencia cuando todo sea privado quienes no tenemos fortuna nos veremos privados y más aún privadas de todo, como dicen en Francia.
  • Si muchas de las empresas que se hacen cargo de los servicios son grandes multinacionales que obtienen ingentes beneficios procedentes de las arcas del estado, está claro que una gestión publica podría redundar en la mejora evidente de los servicios que se prestan, e incluso en un ahorro económico.
  • Quienes subastan los servicios para entregarlos al mejor postor no buscan ni de lejos la mejor atención personal. ¿O alguien puede creer que por 4,6 euros, precio al que se ha adjudicado la contrata de alimentación en las residencias de mayores en la Comunidad de Madrid se puede dar desayuno, comida, merienda, cena y recena con un mínimo de calidad? Y obtener beneficios, claro, que son empresas. Pueden verlo aquí

Pues para hacer visible la defensa de una parcela de los servicios públicos, la educación, nos concentramos ayer, convocadas (mayoría mujeres aunque menos evidente que en otros ámbitos) por Marea Verde Jerez reivindicando que una rotonda de las muchas que esta ciudad tiene lleve el nombre de la escuela pública.

recordando por qué la defendemos:

y valorando sus logros en el manifiesto de la concentración, demasiado largo para colocar aquí. Solo destaco:

«La historia de la Escuela Pública es una historia de éxito. En los últimos cincuenta años se ha producido una auténtica transformación social y cultural protagonizada por ella: el analfabetismo prácticamente ha desaparecido, la escolarización es total y el segundo ciclo de la educación infantil se ha universalizado permitiendo, entre otras muchas cosas, la incorporación de millones de mujeres al mercado laboral. Y cifras mayores son las de jóvenes de familias obreras que han obtenido títulos de FP, de bachillerato y universitarios».

Que personalmente apuesto por la educación pública lo sabe quien me conoce y quien ha pasado alguna vez por este blog. En ella me formé, en ella he trabajado más de cuarenta años y en ella se han formado mis hijas y mi hijo. Puedo decir que soy coherente.

Ahora que va a comenzar el periodo de matriculación para el curso próximo, y sabiendo que en Jerez se suprimen unidades en cinco centros de primaria, todos ellos públicos, es buen momento para manifestarlo nuevamente y para hacer visible lo invisible (éste fue el lema del EABE 12, un encuentro educativo en cuya organización participé y dije cosas que siguen estando hoy tan vigentes como en 2012).

Defender la educación pública es defender el futuro de todos y todas, no sólo de quienes vienen al mundo dopados por la riqueza familiar y por ello no necesitan que el estado les sobredote aún más como están haciendo los gobiernos de derechas: supresión de impuestos que solo afectan a quienes tienen mucho, becas para estudiantes que no lo necesitan, financiación de clases particulares a la que solo puede acceder determinado alumnado y no el más necesitado precisamente…

Pero, claro, gobiernan para ellos. Lo malo es que reciben votos de muchas personas que se ven perjudicadas por sus medidas creyendo sus palabras torticeras en vez de fijarse en sus actuaciones.

Puntualidad después de la pandemia

La pandemia ha marcado un antes y un después para muchas cosas, unas para bien y otras para mal.

Un ejemplo: me parece bien que la Seguridad Social haya descubierto que hay trámites burocráticos (actualizar recetas en tratamientos crónicos p.e.) que se pueden realizar por teléfono sin menoscabo del servicio que se presta, antes al contrario, facilitándolo. Pero no me parece tan bien, siguiendo con el mismo caso, que el acceso al médico o la médica de cabecera se haya dificultado tanto que obliga a muchos pacientes a acudir a las urgencias hospitalarias.

Uno de esos casos no tan buenos quiero comentar hoy.

El Centro Social en el que gracias a una asociación de mujeres hago pilates, antes de la pandemia abría a las 9 de la mañana, hora en la que sus funcionarios, hombres y mujeres, se incorporaban a su labor, aunque no comenzaran a atender al público ni se hicieran actividades organizadas (como pilates) hasta las nueve y media. Pero se podía ir haciendo gestiones digitales en la máquina del paro o sentarse a esperar.

Después de la pandemia, en la actualidad (la foto es de la semana pasada), el horario de trabajo del personal del centro es el mismo, comienza a las nueve, pero el centro no se abre hasta las nueve y media. Eso en teoría porque algún día llega a abrir sus puertas hasta cinco minutos más tarde (el día de la foto eran las nueve y treinta y tres). Y no importa que haga frío, llueva o ventee, hay que esperar pacientemente.

¿A que parece una tontería? Pues les aseguro que ver a personas muy mayores o con malas condiciones físicas esperando ante una puerta sin que ya haya razones para mantenerla cerrada no es agradable. Y perder minutos de una actividad física que se necesita, tampoco. Y ¡qué poco costaría hacer la vida más fácil y no perjudicar la imagen del funcionariado! Seguro que se imaginan los comentarios durante la espera.

Mirando hacia muy atrás

Antes de nada lean, por favor, esta información publicada ayer, que hoy se repite en otro periódico. Como se puede ver dice claramente que la Delegación de Educación prohibió la celebración de una asamblea de la Campaña por la bajada de ratios escolares, en la que se integran más de treinta organizaciones y colectivos en defensa de la escuela pública.

¿Se habrán celebrado las demás?

Dice la Señora Delegada Territorial de Educación que no ha habido tal prohibición, sólo se ha recordado a la dirección del centro que en cumplimiento de la nueva normativa (expresada en una circular) si no se ha pedido autorización con siete días de antelación, no se puede llevar a cabo.

¿Dónde queda la autonomía de los centros si una directora, o un director, no puede autorizar una reunión en horario que no interfiere con las labores docentes, y más si está relacionada con asuntos educativos? ¿Habrá que pedir permiso hasta para respirar?

El ambiente que este gobierno está introduciendo en la escuela andaluza se está volviendo asfixiante. No es solo que se necesite autorización para actividades propuestas a partir del 20 de noviembre, es que la organización de la actividad y el contacto con las personas o entidades actuantes se realizarán desde la Delegación, que establecerá las directrices oportunas.

Está muy clara la pretensión de que la escuela pública se limite a enseñar, que no a educar. Limitarse a las matemáticas, o la geografía, sin salirse del guión. A educar en valores lo llaman adoctrinar. Pero según su criterio los centros privados, católicos en su inmensa mayoría, no adoctrinan, aunque esté en su ADN impartir doctrina.

No tienen idea de lo que cuesta organizar actividades diferentes a las clases en el aula. Y si cada vez que se pretenda hacer algo distinto el profesorado se encuentra con críticas, trabas y problemas, ¿lo seguirá haciendo? Así se mata la iniciativa, la ilusión, las ganas de trabajar.

En esta comunidad no se ha hablado del pin parental pero se ha inoculado el germen. Aquí no se anuncian los recortes de derechos: se hacen sin más(1). Cada vez se realizan menos actividades de las que a los amantes del pin no les gustan, por si luego algún padre o madre protesta y tenemos problemas. O se les pide a las familias consentimiento para actividades incluidas en el PAC y por tanto aprobadas de forma expresa. No hace falta pin, ni pon. Ya nos autocensuramos.

Parece que haya mucho interés en que volvamos a sentirnos como algunos, y especialmente algunas, ya nos sentimos hace muchos años, en tiempos del franquismo: dependientes, acogotadas, sin libertad para casi nada que no entrara en la cuadrícula del esquema de funcionamiento que se nos había asignado, en nuestro papel. Creíamos haber salido definitivamente de allí pero parece que quieren que volvamos, aunque no lo digan de esa manera y lo hagan de forma muy sibilina. Y lo malo es que les estamos dejando. Nos está pasando como a la rana metida en agua fría puesta al fuego. Como no espabilemos cuando queramos reaccionar será tarde.

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(1) Un ejemplo: En Castilla y León ese señor cuya única función es decir barbaridades y tonterías para crear polémica y salir en los medios (una forma de hacerse publicidad que les funciona) dijo aquello de hacer que las mujeres que pretender abortar escuchen el latido fetal y vean una ecografía 4D, aunque no entiende mucho de embarazos. Y se armó la más grande. En Andalucía el asesoramiento a las que pretenden hacer lo mismo está en manos del grupo antiabortista Red Madre al que ya se han pagado más de doscientos setenta mil euros de dinero público y cuya misión es obvia, como explica aquí Angel Munárriz.

Bajar la ratio

Cuando hay acuerdo en que mejoraría la calidad de la enseñanza no se entiende que no se le dé publicidad a esta oportunidad que ha costado trabajo conseguir.

Marea Verde hace un llamamiento a la comunidad educativa para manifestar su apoyo a la bajada de ratio
ILP: El día 14 de diciembre la propuesta de ley se discutirá en el Parlamento andaluz

El movimiento para la defensa de la escuela pública, Marea Verde Jerez, ha hecho un llamamiento al conjunto de la comunidad educativa: docentes, familias y alumnado, para que muestren públicamente su apoyo a la iniciativa legislativa popular por la bajada de ratio en la escuela pública andaluza, que se discutirá y votará este catorce de diciembre en el Parlamento andaluz.

La reducción del número de alumnos y alumnas que un o una docente tiene que atender en su aula es una antigua reclamación de la comunidad educativa que ha cobrado un especial impulso a partir de la reducción del número del alumnado por aula que se produjo a causa de la Pandemia de Covid del año 2019.

Existe una amplísimo consenso entre los expertos en educación, el profesorado, las familias y el alumnado, en que una reducción de la ratio repercutiría de manera inmediata en una mejora de la calidad.

La rebaja de ratio por ley, supondría la posibilidad de una atención más personalizada al alumnado, lo que permitiría una mayor dedicación al alumnado NEAE, y sería un paso fundamental en el camino a lograr una auténtica Educación inclusiva, tal y como recoge sobre el papel la legislación educativa actual.

La discusión en el Parlamento andaluz de esta propuesta de ley es el resultado de la recogida de más de 50.000 firmas de ciudadanas y ciudadanos andaluces que han respaldado la ILP promovida por más de treinta colectivos sociales entre los que están la mayor parte de las organizaciones sindicales, las confederaciones de padres y las asociaciones profesionales del profesorado, junto a los colectivos y asociaciones más representativas del mundo del alumnado.

Desde Marea Verde Jerez se invita a los claustros, asociaciones de padres y madres, o colectivos estudiantiles, a poner en marcha diferentes iniciativas de manera individual o colectiva para difundir, antes del miércoles próximo, en medios y redes sociales, el apoyo a esta propuesta de ley. Entre estas acciones invitamos a difundir fotografías con carteles alusivos al tema, y/o mensajes con los hashtag:

#AndaluciaBajaLaRatio #BajadaDeRatioxLey

Jerez, 10 de diciembre de 2022 Marea Verde Jerez

Decepciones

Es inevitable que alguien nos decepcione y que decepcionemos a alguien a lo largo de los años. Nuestra confianza en las personas (y en las instituciones), tan necesaria para vivir en sociedad, no siempre es correspondida, como tampoco lo es la que alguien deposita en nosotras.

Pero no todas las decepciones tienen la misma categoría, ni nos duelen igual. Las peores son aquellas que se derivan de hechos, actitudes y manifestaciones de alguien a quien considerábamos hasta ese momento un referente, en cuyo criterio y actuación confiábamos.

He aquí algunas de las mías:

  • Me decepciona, y me enfada, que una vez instalado el ascensor en un bloque en el que viven personas muy mayores (Rafael y Rosalía tienen más de 90 años) hayan de pasar más de dos meses hasta que se ponga en funcionamiento por cuestiones burocráticas. ¿De veras no es posible agilizar los trámites? ¡Válgame san Rafael, tener el agua tan cerca y no poderla beber! Todos los días cuatro pisos abajo y cuatro pisos arriba para poder salir a la calle.
  • Me decepciona y me preocupa que se trate a las personas mayores con condescendencia, que se les hable como si fueran críos y no entendieran nada, que se las despersonalice llamándolas abuela o abuelo, obviando su nombre, sin pensar siquiera que puede que no tengan nietos y por tanto no se sientan concernidas. Se puede ser abuelo o abuela muy joven y se puede no serlo nunca. Y si quienes actúan así son profesionales dedicados a cuidarles ya me parece inaceptable. Y sí, todavía hay quienes lo hacen.
  • Me decepciona, y me irrita, que quienes tienen una gallina de los huevos de oro en el alquiler de pisos turísticos y casas rurales no cuiden la calidad de lo que ofrecen a precios abusivos. Estoy hablando de una zona con tanta demanda como Conil, en la provincia de Cádiz, donde parece que se alquila cualquier cosa. Por una noche en una casa con tres dormitorios, perdida en un dédalo de caminos rurales, pagamos 225 euros. Las camas con somieres de muelles vencidos y colchones de espuma completamente pasados. Sábanas, que debieron ser blancas en otro tiempo, totalmente arrugadas. Una cafetera mínima y solo un fuego de gas que apenas ardía. Preveíamos desayunar en la casa, antes de irnos. No fue posible. He hablado con otra gente y es no una excepción en la zona. ¿Qué imagen estamos dando al abusar así de los turistas? ¿Qué turismo de calidad se busca con estos servicios? Actuando así se matará la gallina.
  • Me decepciona, y me enoja, que el señor Moreno Bonilla perdone un día novecientos millones de euros al 0,2 % de la población andaluza (con los que luego no contará para educación, sanidad, servicios sociales) y al día siguiente pida a papá Estado mil millones para infraestructuras relacionadas con la falta de agua. Es mayor mi enojo que mi decepción: después de lo visto en su primera legislatura, no esperaba que gobernara para las clases populares pero tanta caradura me parece demasiado. Y el cuento de la lechera de que vendrán los grandes capitales a invertir en Andalucía porque no pagarán impuestos no es otra cosa que un engañabobos. Por desgracia, lo veremos.
  • Me decepciona y me da mucho coraje que la clase obrera se deje engañar tan fácilmente y no se dé cuenta de quienes defienden sus interese y quienes sólo piensan en obtener rédito para ellos y sus amistades. Me duele ver que barrios obreros votan a quienes les explotan y aplauden a quienes privatizan los servicios públicos porque como bien dicen los franceses cuando todo sea privado no veremos privados de todo.
  • Me decepciona y me enerva ver a periodistas desinformando, publicando a sabiendas mentiras, fabricando bulos, poniendo enormes titulares para falacias y ni palabra cuando se ha demostrado que lo son. Dando la voz y la palabra a mentirosos como si merecieran crédito, dejando que se explayen sin contradecirles, como si los hechos fueran opinables.
  • Me decepciona y me enfurece la desunión de una izquierda cada vez más fracturada, que no cambia su visión a pesar de la experiencia. En Italia va a gobernar Meloni aunque los votos de la izquierda fueron más, pero repartidos entre varios partidos y la ley electoral, como en España, prima la concentración. En Andalucía estamos como estamos, entre otras razones, por la desunión. Espero que Sumar no sea una nueva decepción. Confío en Yolanda Díaz.
  • Me decepcionó y me entristeció mucho, pero mucho, mucho, ver a Serrat en Sevilla haciendo como que cantaba, eso que se llama hacer playback. No me lo podía creer. Era lo último que podía esperar de un grande como él, de alguien que fue un mito, un referente para mi generación y las posteriores. No sé lo que habrá hecho en otros de los espectáculos de su gira de despedida pero puedo asegurar que en la noche de el 7 de agosto, al menos la canción de Curro el Palmo no la cantó en directo. Las grandes pantallas no dejaban lugar para las dudas. Y el que hace un cesto…

Por supuesto que me quedan decepciones en el tintero, no se trata de ser exhaustiva. Pero, ¿se imaginan cuál fue la que me movió a escribir esta entrada? En efecto, la última, aunque puede que no sea la mas transcendente.

¿El vicio de cantar o de hacer que canta?

Mujeres y derechos

Los derechos son tan frágiles como esta agrupación de vilanos

Seguramente ya se ha dicho todo lo que se puede decir sobre la influencia que la sentencia del tribunal de Estados Unidos que elimina de un plumazo el derecho de las mujeres a abortar. Pero yo sigo dándole vueltas a algunas ideas:

  • ¿Por qué los hombres tienen tanto miedo de las mujeres que pretenden (desde tiempo inmemorial) tenernos sometidas a su vigilancia y criterio?
  • ¿Por qué las religiones, especialmente las del libro, se prestan de tan buena gana a colaborar en ese control, haciendo de todo lo relacionado con la sexualidad el centro de sus preocupaciones?
  • Cuando por fin salimos de la dictadura, que nos tuvo sometidas (y sometidos) a la condición de que todo lo que era pecado para la iglesia era delito para el estado, creímos ¡ilusas! que los logros que íbamos alcanzando tenían la condición de definitivos, que no habría marcha atrás. Pronto nos dimos cuenta de que no era así. Todo lo conseguido se puede perder, y nos estamos durmiendo en los laureles: teníamos la mejor sanidad y ya nos hemos dado cuenta de lo mucho que ha empeorado, todavía los datos de nuestra educación pública son incluso mejores que los de la privada, pero pretender convertirla en residual y por tanto sin calidad, se abandonó a los ancianos durante la pandemia…
  • Hay quien cree que el derecho al aborto es algo que solo afecta las mujeres en edad fértil. Se equivoca. Si se ha podido (porque en USA ya está hecho) eliminar este derecho se pueden eliminar cualesquiera otros. Y lo que pasa allí se extiende por occidente como una mancha de aceite. Miren si no las manifestaciones del domingo pasado y lo felices que se sienten Abascal y compañía.
  • No consigo entender cómo, en el momento en que la ciencia pone al alcance de la humanidad los mayores logros, el fanatismo religioso puede avanzar a pasos tan agigantados como para convertir estados laicos en confesionales nuevamente. Países en los que los fanáticos pretenden y consiguen imponer su moral a todos, dando por supuesto que ellos están por encima de los demás y tienen la razón absoluta. Lo vimos en Irak, donde las mujeres pasaron de golpe a carecer de derechos conseguidos con mucho esfuerzo y lo estamos viendo en el que considerábamos el país de las libertades. (Parece que allí la única libertad intocable es la de llevar armas).

Volviendo al aborto. No quieren entender que prohibirlo no impide que los haya. Consiguen que las mujeres que se ven obligadas a abortar pongan su vida en riesgo. Lo decíamos ya hace años en una entrada anterior. Es legislar contra todas las mujeres, pero especialmente contra las más vulnerables. ¿Será que se trata de eso precisamente?

Pasado y presente

A raíz de la conversación con una compañera y amiga sobre nuestra profesión, he vuelto a leer lo que dije en el EABE12, que tanto efecto causó en las y los asistentes, aunque a mí me parecía, y me sigue pareciendo, sencillo.

Y al volver a leerlo me ha llamado la atención que la última parte, la que que se refiere a los temas que deberíamos debatir porque nos jugamos el futuro de la escuela pública, la podría volver a escribir hoy, como comentaba con mi amiga Olga.

¿Quieren comprobarlo? Aquí está