Archivo por meses: junio 2022

Mujeres y derechos

Los derechos son tan frágiles como esta agrupación de vilanos

Seguramente ya se ha dicho todo lo que se puede decir sobre la influencia que la sentencia del tribunal de Estados Unidos que elimina de un plumazo el derecho de las mujeres a abortar. Pero yo sigo dándole vueltas a algunas ideas:

  • ¿Por qué los hombres tienen tanto miedo de las mujeres que pretenden (desde tiempo inmemorial) tenernos sometidas a su vigilancia y criterio?
  • ¿Por qué las religiones, especialmente las del libro, se prestan de tan buena gana a colaborar en ese control, haciendo de todo lo relacionado con la sexualidad el centro de sus preocupaciones?
  • Cuando por fin salimos de la dictadura, que nos tuvo sometidas (y sometidos) a la condición de que todo lo que era pecado para la iglesia era delito para el estado, creímos ¡ilusas! que los logros que íbamos alcanzando tenían la condición de definitivos, que no habría marcha atrás. Pronto nos dimos cuenta de que no era así. Todo lo conseguido se puede perder, y nos estamos durmiendo en los laureles: teníamos la mejor sanidad y ya nos hemos dado cuenta de lo mucho que ha empeorado, todavía los datos de nuestra educación pública son incluso mejores que los de la privada, pero pretender convertirla en residual y por tanto sin calidad, se abandonó a los ancianos durante la pandemia…
  • Hay quien cree que el derecho al aborto es algo que solo afecta las mujeres en edad fértil. Se equivoca. Si se ha podido (porque en USA ya está hecho) eliminar este derecho se pueden eliminar cualesquiera otros. Y lo que pasa allí se extiende por occidente como una mancha de aceite. Miren si no las manifestaciones del domingo pasado y lo felices que se sienten Abascal y compañía.
  • No consigo entender cómo, en el momento en que la ciencia pone al alcance de la humanidad los mayores logros, el fanatismo religioso puede avanzar a pasos tan agigantados como para convertir estados laicos en confesionales nuevamente. Países en los que los fanáticos pretenden y consiguen imponer su moral a todos, dando por supuesto que ellos están por encima de los demás y tienen la razón absoluta. Lo vimos en Irak, donde las mujeres pasaron de golpe a carecer de derechos conseguidos con mucho esfuerzo y lo estamos viendo en el que considerábamos el país de las libertades. (Parece que allí la única libertad intocable es la de llevar armas).

Volviendo al aborto. No quieren entender que prohibirlo no impide que los haya. Consiguen que las mujeres que se ven obligadas a abortar pongan su vida en riesgo. Lo decíamos ya hace años en una entrada anterior. Es legislar contra todas las mujeres, pero especialmente contra las más vulnerables. ¿Será que se trata de eso precisamente?

Pasado y presente

A raíz de la conversación con una compañera y amiga sobre nuestra profesión, he vuelto a leer lo que dije en el EABE12, que tanto efecto causó en las y los asistentes, aunque a mí me parecía, y me sigue pareciendo, sencillo.

Y al volver a leerlo me ha llamado la atención que la última parte, la que que se refiere a los temas que deberíamos debatir porque nos jugamos el futuro de la escuela pública, la podría volver a escribir hoy, como comentaba con mi amiga Olga.

¿Quieren comprobarlo? Aquí está

Trabajar casi gratis

Clase de pilates al aire libre en tiempos de pandemia.

Los datos publicados por el Ministerio de trabajo correspondientes al mes de mayo, analizados aquí, son alentadores, pese a los efectos económicos de la guerra de Ucrania:

  • El paro baja de tres millones por primera vez desde 2008.
  • El número de afiliados a la Seguridad Social se sostiene por encima de los 20 millones, tras crecer casi un millón en el último año.
  • Los contratos temporales caen un 34,5% desde mayo de 2021, al tiempo que los fijos discontinuos se multiplican por 13 y los indefinidos a tiempo parcial por cuatro.

Pero no todo el monte es orégano. De la misma forma que hay quien quiere que en hostelería se siga trabajando ¿media jornada?, ¡12 horas!, como toda la vida, por un salario tan magro que se están quedando sin personal, hay otros sectores que también se saltan los derechos de trabajadoras y trabajadores, y las leyes, a piola.

Escuché esta mañana a una limpiadora (parece que pronto habrá una legislación específica para mejorar su situación laboral). Decía que cobran la hora trabajada a 11 o 12 euros pero no las echan todas en el mismo sitio ni unas a continuación de otras, de forma que muchas de ellas no consiguen más de 600 euros al mes estando prácticamente la jornada completa pendientes del trabajo.

Y mi profesora de pilates, que también hace horas en distintos centros, no encuentra apoyo en sus compañeros de un gimnasio en el trabaja en verano (cuando se cierran otras actividades) para presionar por una subida de sueldo: cobran 6 euros brutos por hora de clase impartida y temen perderlos si protestan. Son jóvenes, viven en casa de sus padres y para sus gastos parece que tienen suficiente. Si pensaran un poco… ¿Por qué dejarse explotar si la ley está de su parte?

Dos o tres horas en una tarde, no consecutivas, significan al menos cuatro o cinco horas dedicadas cada día para obtener unos 300 euros netos al mes. Sin contar con que ella no vive cerca del tal gimnasio y no hay transporte público eficiente, así es que hay que descontar el gasto en combustible.

¿Un trabajo decente? Yo creo que no.

Actualización:

El miércoles la despidieron. Después de la reunión general sobre las actividades de verano, cuando el resto de monitores y monitoras firmaron.

Explicación: reducción de horas. Para ella hay muy pocas y además vive lejos. Consecuencias de ser reivindicativa, me parece a mí. O de haberlo hecho público aquí.

Mimosas: delicadeza hecha flor

Machismo y desfachatez

Ayer, durante una concentración de rechazo a a la violencia de género que se ha llevado por delante a 45 mujeres en lo que va de año, 4 en una semana, un individuo ha tratado de romper el acto riéndose descaradamente de las y los asistentes. Sin el mínimo pudor, con desfachatez, actúan como si solo ellos tuvieran derechos.

Las fotos recogen a las convocantes de la marea violeta, no a las personas que asistimos, que dicho sea de paso no éramos muchas. Posiblemente menos que las que hacían cola ayer para donar sangre porque la necesitaba un futbolista. Naturalmente, creo que donar sangre es una gran de actuación solidaria, pero no hay la misma respuesta dependiendo de quien la pide o la necesita. Como ocurre también con la acogida de inmigrantes según el país de origen… y el color de la piel.

Si en vez de ser mujeres las muertas fueran abogados, o jueces, o futbolistas de cualquier sexo, ¿la sociedad reaccionaría de la misma forma? Yo creo que no.

El relato

Al menos desde 1513 en que Maquiavelo escribió El Príncipe, la manipulación tiene carta de naturaleza en las sociedades occidentales. Viene de lejos. Las dictaduras han sido y son especialistas en ello.

Pero desde que empezó a hablase del relato, en nuestro país la manipulación ha alcanzado cotas nunca vistas. Gana el relato no quien dice la verdad sino quien gestiona mejor la desinformación, quien mejor manipula. Sólo así puede entenderse que el gobierno que más logros sociales puede apuntarse en menos tiempo (me gusta este artículo de @LuisArroyoM) no deje de bajar en intención de voto. Claro que al producirse cada uno de los logros, la oposición, y no pocas veces la propia coalición de gobierno, han conseguido que se hable de otro tema, intrascendente o directamente falso. Para ello están los medios afines que hacen muy bien su función.

Algunos ejemplos:

  • El día que se aprobó la reforma laboral con acuerdo de empresarios y trabajadores, que ha conseguido que la mitad de los nuevos empleos sean fijos, que ha permitido que aumente el empleo (más de 20 millones de personas empleadas por primera vez) sin que se hunda el mundo como vaticinaban algunos (lo ha reconocido, incluso, la CEOE), lo importante fue… que Casero se equivocó al votar.
  • Cuando los ERTEs salvaron a empresas y trabajadores en tiempos de pandemia (a diferencia de lo sucedido en la crisis de 2008) los medios y las redes estaban ocupados con las caceroladas de los cayetanos pidiendo libertad.
  • Cuando se apruebó el ingreso mínimo vital de lo que se hablaba es de las macrogranjas rescatando una opinión (perfectamente fundada, por cierto) del Ministro de Consumo aparecida en Gran Bretaña tres meses antes.
  • Sube el Salario mínimo interprofesional y se habla del cese de Perez de los Cobos, director de la Guardia Civil con el que la oposición, que opone a todo, está en desacuerdo.
  • Y así cada vez.

La derecha y la ultraderecha vienen demostrando que son demócratas única y exclusivamente cuando les beneficia, cuando ganan en las urnas. Cuando pierden actúan como si les hubiéramos robado, como si les hubiéramos privado de un derecho que tienen por designio divino.

¿Han visto qué ufano y seguro anda nuestro presidente andaluz, Sr. Moreno Bonilla, cuyos mayores logros han sido suprimir impuestos a quienes heredan ¡más de un millón de euros! (quienes heredaban menos ya no tenían que pagarlos), subvencionar las clases de inglés a quienes pueden pagarlas sin ayuda (ingresos hasta 100000 euros anuales), privatizar la sanidad y la educación?

Si quieren saber cómo ha cumplido el gobierno andaluz del PP y Ciudadanos, con el apoyo de VOX, sus compromisos económicos, que son los que les importan, escuchen al profesor y economista Juan Torres López y juzguen si tienen de qué presumir:

Y qué bien han aprendido las estrategias de manipulación que Noam Chomsky puso negro sobre blanco y resumo:

  • Desviar la atención del público de los problemas importantes mediante la inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
  • Crear un problema para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el que pida las medidas que se desea hacer aceptar.
  • Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
  • Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.
  • Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
  • Hacer creer al individuo que solamente él es el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos.

Y, en definitiva, nos toman por tontas y tontos y puede que hasta debamos estar de acuerdo con quienes lo hacen si seguimos el hilo del pensamiento de Agustín Martínez en La Voz de Granada que recomiendo leer aquí.

Ojalá seamos capaces de pensar serenamente, de leer los programas electorales y ver lo que dicen los políticos y no lo que muestran las televisiones subvencionadas, para elegir con conocimiento y votar para poner freno al fascismo, al machismo, a la homofobia. Para que no volvamos a aquellos tiempos de los que partimos hace más de cuarenta años y a los que algunos quieren hacernos regresar.