El Centro Cultural de Guadalcacín lleva mi nombre

Texto

El pasado jueves 25 de junio Guadalcacín me hizo el honor de dar mi nombre a la fantástica Casa de la Cultura que inauguraba.

Se me pasa el tiempo sin tocar el blog, pero en esta ocasión quiero dejar constancia de la emoción que me ha producido el hecho, que sucede después de trece años jubilada, dando muestra de que no es una ilusión pasajera, sino un recuerdo más permanente.

También quiero agradecer las muchas manifestaciones de cariño que he recibido tanto en el acto como después, en llamadas personales y comentarios en Facebook de tantas personas que hubieran querido estar y no se enteraron o no pudieron asistir. Y disculparme con aquellas a las que no avisé.

Ser docente en Guadalcacín ha sido una gran experiencia con sus muchas luces y algunas sombras, naturalmente. Treinta y nueve años dan para mucho. He aprendido, junto con compañeras y compañeros, alumnado y familias (especialmente madres) a luchar por la enseñanza, a disfrutar de lo conseguido, a ser tolerante, a aprender de los fracasos, a vivir.

Pensaba copiar aquí mi discurso de agradecimiento, escrito con mucho cariño, pero hoy parece que ya se hace de otra manera, así que ahí va el video:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *