Archivo por meses: mayo 2011

Lo que queremos las mujeres

La mayoría de esos correos electrónicos que recibimos con la marca FW son spam, algunos son bonitos, muy bonitos, otros interesantes, y hay algunos que consiguen superar una cierta barrera y alcanzan a tocarnos la fibra sensible, para bien o para mal y reaccionamos.

En los últimos días tengo ejemplos de ambos tipos. Y aquí va el bueno:

«La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?»

(S.Freud)

Madre mía, Sr. Freud (vaya por delante todo mi respeto porque usted ya está descansando en paz), pero 30 años de investigación y ¿no ha sabido nunca que queremos las mujeres?

Ahí va la respuesta:

Bien… De entrada quiero decir que de todo hay en la “Viña del Señó”, eso no lo duda nadie, pero las mujeres buenas, las buenas mujeres, (modestia aparte) lo primerito que queremos es querernos a nosotras mismas, porque si no se quiere una, no se puede querer a nadie.
Lo que pasa es que a veces, la mayoría de la veces, damos tanto de nosotras, somos tan organizadoras, tan estupendas, tan magníficas, tan “todo_terreno”, tan “supers_womens” que nadie piensa en lo que verdaderamente queremos.
Mire Usted, queremos tenerlo TODO. Está clarito, ¿no? … TODO, por qué y para qué, se preguntará… Pues es muy sencillo, lea:
TODO para compartirlo con la gente a la que queremos, nuestra familia, nuestros amigos…
Queremos llorar porque nos da la gana…
Queremos mimar, pero que nos mimen…
Queremos cuidar, pero que nos cuiden…
Queremos cantar y que nos canten…
Queremos bailar y que nos bailen…
Queremos reír hasta no poder aguantar y salir corriendo al WC…
Queremos cocinar, pero que nos cocinen también…
Queremos desear y que nos deseen…
Queremos soñar y que compartan nuestros sueños…
Queremos hablar y que nos respondan…
Queremos acariciar y que nos acaricien…
Queremos ser felices y que compartan nuestra felicidad…
Queremos llegar alto y tocar la luna con las manos…
Queremos que nos ayuden a llegar si nos sentimos sin fuerzas…
Queremos, si estamos hundidas, amor, aliento y comprensión…
Queremos querer a nuestros hijos sin esperar nada a cambio…
Queremos cultivar la amistad y cosechar un gran manojo de amigos…
Queremos ser generosas a más no poder…
Queremos ser confidentes, pero que no nos traicionen…
Queremos a veces salir a la calle a pegar “chillíos” si estallamos de los nervios…
Queremos que se entienda por qué estamos hasta los “mismísimos” de ciertas cosas…
Queremos seguir adelante con fuerza y con ganas…
Queremos una puerta abierta, cuando el corazón está roto…
Queremos tener salud y poder luchar contra las adversidades…
Queremos AMAR y que nos AMEN…
Sr. Freud, ¿quiere que le cuente un cuento como el de “Margarita está linda la mar y el viento lleva esencia sutil de azahar…”?
Pues érase una vez…

Twitter

Twiter es un extraordinario medio para contactar con compañeros y compartir ideas, programas, materiales didácticos, y todo lo que se nos pueda ocurrir.

Una compañera ha publicado esta entrada en su blog. Merece ser compartida, también aquí, por que es una buena recopilación.

Comienza así:


HASHTAGS IMPRESCINDIBLES SOBRE EDUCACIÓN EN TWITTER

En este trimestre final de curso, Twitter es un filón para los que nos dedicamos a la enseñanza con muchos eventos que se han realizado y que están por realizarse en breve. Si aún no tienes una cuenta en Twitter ábrela. ¿Cómo? hay muchos tutoriales. Cuando la hayas abierto, ¿a qué esperas para mover el ratón? Algunas sugerencias:

Continúa aquí

Sobre la jubilación

Hace un rato, finalmente, he renunciado a la jubilación anticipada, que había solicitado por si acaso. ¡Quién sabe lo que puede suceder en unos meses!

Desde que se publicó la resolución y lo hablé con mi equipo tenía pendiente presentar el papel. El tiempo siempre es escaso y hay que hacer intención para ir a correos y certificar, si no quieres ir a la Delegación Provincial.

Mucha gente, sobre todo de la profesión, no entiende que puedas querer seguir, cuando otros están enfadadísimos porque se habían hecho a la idea de jubilarse a los 60 y parece que no va a ser posible. Y no hablan de prejubilación o jubilación anticipada, a todas luces un privilegio, sino de jubilación, un derecho que consideran evidente, porque este trabajo es muy duro. (Lo es, a veces)

Bueno, pues voy a dar mis razones para seguir, haciendo constar que tengo hobbis, otras cosas para hacer, que estoy segura de que no me aburriría si aceptara la prejubilación. Es decir, que las razones para quedarme son positivas:

  • Me gusta lo que hago, me siento bien en clase, sobre todo en clase, con los chicos. Disfruto cuando aprenden y cuando aprendemos, cuando se entusiasman con las cosas nuevas y quieren transmitirlas, cuando superamos las dificultades, que las hay. Tambien sufro cuando no lo conseguimos, pero la balanza está claramente desequilibrada a favor de lo primero. Y no soy la única: aquí hay otro, solo que joven (y emprendedor). Otro (algo como eso no se hace por aburrimiento. ¿a que no?). Otra más. Y otra (finalista en blogs educativos) Y otra más (con tanta experiencia como yo). Otro que intenta contagiar su pasión por las matemáticas. Y otro másOtro (que no se deja ver, sólo como denominación del blog. Pero yo lo conozco, suele pasar por aquí). Y todos los que ya cité aquí.  Y otro más. Como muestra, únicamente.
  • Tengo experiencia que poner al servicio de los demás, y conservo ilusión suficiente para adaptarme a los nuevos tiempos. No me asustan las TIC, aunque me cueste más que al alumnado hacerme con ellas. Siempre pensé que sus derechos no deben depender de mis gustos. Seguiré aprendiendo.Creo que estoy en condiciones de aportar a mis alumnos y a mi centro.
  • Creo que estamos en un momento de inflexión en la tarea educativa (y en muchos otros aspectos de la sociedad, pero éste es el mío). Tenemos mucho que cambiar, mucho que hacer para que deje de ser verdad lo que dice el principio de este post y la escuela responda a las necesidades del alumnado y de la sociedad actual, que no son aquellas para las que se institucionalizó. Y quiero formar parte de ese cambio, no verlo desde fuera.
  • Hay muchas iniciativas despuntando que pueden terminar siendo tsunamis arrasadores o ser el parto de los montes. Desde mi parcelita colaboraré para que fructifiquen (#purposedES, #construyendohistorias, EABE11, …)

Simplemente, no me acojo al privilegio que se me ofrece, aunque lo agradezco. Y me alegro de que otros y otras, que lo necesitaban por distintos motivos, especialmente los quemados, hayan podido hacer uso de él y disfruten de años sin obligaciones profesionales.

No me resisto a poner un  ejemplo más de personas que disfrutan en la escuela. Ésta se jubiló, no tuvo opción, pero continúa trabajando, cuando puede, para su cole.

Prioridades paternas

Ayer encontré, a través de twitter, este video en youtube:

http://youtu.be/PlVb_xW2BUk

Me hizo pensar en la cantidad de padres que colocan los entranamientos de futbol de su hijo con muy pocos años, por delante de cualquier otra ocupación. Esperando que se convierta en uno de esos poquísimos que llegan tan lejos como para sacar de pobre (es un decir) a toda la familia.

Como esperan tener dinero la formación no es necesaria y los estudios quedan a la cola de las prioridades familiares.

Naturalmente considero la práctica deportiva más que conveniente en todas las edades y el ejercicio físico imprescindible para mantener la salud. Pero salvo excepciones, que las hay, la cuasi profesionalización a tempranas edades no es saludable. Demasiadas veces no solo altera el orden de prioridades inadecuadamente, sino que va acompañada de prácticas peligrosas.

Sé que no todos los chicos que están en escuelas de fútbol (muchos desde los 5 años) tienen familias con estos planteamientos. Pero los que conozco me parecen demasiados.

Actualización: Claro que las prioridades por el fútbol no se dan solo en las familias: mirad la comparación entre los presupuestos de la liga española y de la agencia espacial rusa aquí. Y leyendo el artículo hasta el final la comparación es aún más llamativa

Obligaciones

Mientras pasaba mi compra por el escaner la cajera comentaba con la de al lado:

– ¿Tienes planes para el finde?

– Vamos a Chipiona. ¿Por qué no venís?

– ¿Cuándo os vais?

– Hoy, después de comer.

– Hoy no podemos, por los niños. Mañana se queda mi hermana con ellos, pero hasta las doce no, que dice que tiene que descansar. ¡Vamos, vamos! ¡Qué tiene que descansar! Y hasta las doce yo no puedo ir a ninguna parte.

E insistía dirigiéndose a mí:

– ¡Vamos! Ella tiene que descansar, ¿y yo?

De la conversación entre ellas, deduje:

  • Que la chica (unos 30 años), tiene pareja y dos hijos (hablaba de ellos en plural, pero me extrañaría que tuviera más de dos)
  • Ella trabaja, por lo que no se dedica a tiempo completo a los niños. (Pero está deseando librarse de ellos).
  • Considera que tiene derecho a pasar tiempo libre sin hijos, a costa de familiares, sin compensación económica. (Si pagara no soportaría el retraso).

Y yo, que desde que nació la primera de mis hijas organicé mi vida no laboral en función de ellas, y encantada de hacerlo, me pregunto:

  • Si hoy se tienen los hijos que una quiere, y cuando los quiere, ¿como es posible que después de haber decidido tenerlos no se les dedique la atención que requieren? ¡Cuántos padres, y especialmente madres, se quejan de las renuncias que momentáneamente han de hacer para cuidarlos! ¡Y cuántos no entienden que se es padre, o madre, veinticuatro horas al día, trescientos sesenta y cinco días al año!. A tiempo completo, porque no se educa en el momento en que uno, una, se pone a ello a propósito, sino siempre, incluso cuando se preferiría pedir tiempo muerto, como en el baloncesto.
  • ¿Por qué tantos padres dejan en manos de los abuelos una función que sólo a ellos corresponde?. Los abuelos tienen otra, mucho más gratificante por cierto, pero no obligatoria. ¡Cuantos abuelos, hombres, están haciendo con sus nietos lo que no habrían hecho con sus hijos ni atados! Lo malo es que muchos han de hacerlo les apetezca o no.
  • Si yo estaba deseando que llegara el sábado para tener tiempo de jugar y organizar actividades con mis hijos cuando eran pequeños, ¿por qué para tantas parejas jóvenes pasar tiempo libre con sus hijos parece una penosa obligación?

En fin,  en esta sociedad hedonista en la que todos buscamos el confort y la comodidad, vivir en pareja y tener hijos es cada vez más difícil, porque supone renunciar a los que entendemos como nuestros  derechos individuales en favor de otras personas.