Archivo por meses: junio 2016

Dominación

El pasado domingo, cuando fui a votar, fui testigo de una escena que debe ser habitual porque a nadie más le llamó la atención y no vi la más mínima intención ocultarla, más bien al contrario:

Un hombre joven (poco más de 30) se acercó a la mesa donde estaban las papeletas y con suficiencia cogió dos sobres y dos papeletas (del PP, por cierto). Metió cada una en su sobre y dio uno de ellos a la mujer que estaba detrás, su mujer, con toda probabilidad.

No volví a casa directamente. Anduve unos cuantos kilómetros mientras pensaba en el significado de un gesto que puede parecer tan nimio, en la dominación-sumisión que evidencia, en las razones por las que demasiados hombres siguen creyendo que son los reyes del mambo y demasiadas mujeres se lo siguen consintiendo, en las que mueren cuando dejan de estar dispuestas a consentirlo, en las madres que se sienten satisfechas cuando su hija tiene un novio que la controla, en las niñas que entienden que amar significa sufrir, en las madres que ocultan los malos tratos hacia ellas o hacia sus hijas, en…

Unas  horas después, los resultados de las elecciones corroboraron que no había sido un buen día.

Manifiesto del Orgullo LGTB 2016

El pasado viernes, un poco antes del día establecido, se leyó en Guadalcacín, coincidiendo con la puesta en escena de la comedia Tarde de terapia. Este año, dadas las circunstancias, me parece oportuno ponerlo aquí:

Lo habéis vuelto a conseguir. Habéis logrado de nuevo que este pueblo se llene de color, dignidad, alegría, lucha, compañerismo, libertad y respeto; y se inunde, sobre todo, de orgullo. Hoy estamos aquí para celebrar la igualdad de derechos y la convivencia en la diversidad, esa causa que enriquece a toda la sociedad y es cada vez más real.

Toda esa visibilidad es un grito de libertad en las calles, en las plazas, en todos los rincones. Hoy nos volvemos a manifestar para celebrar todo lo que hemos logrado, para reclamar todo lo que nos queda por lograr y para poner voz a todas aquellas personas que no pueden hacerlo.

Hoy queremos alzar la voz para que se escuchen nuestras reivindicaciones:

Nos manifestamos porque es urgente la aprobación de una Ley Integral de Transexualidad que atienda a mayores y menores independientemente de su lugar de nacimiento. No podemos permitir durante más tiempo que la transexualidad siga considerándose una enfermedad. ¡Exigimos su despatologización ya! No basta con que ya haya leyes en algunas comunidades autónomas, se ha de garantizar una igualdad real en todos los territorios del Estado.

  1. No manifestamos porque necesitamos una Ley de Igualdad LGTBI que fuerce a las administraciones a tomar medidas proactivas a favor de la visibilidad y de la igualdad de las minorías sexuales. Esa ley deberá garantizar la no discriminación en todos los ámbitos, y crear un observatorio independiente que controle su cumplimiento.
  2. Nos manifestamos porque urge la aprobación de un pacto de Estado por el VIH y frente al estigma y la discriminación. Tras treinta años de pandemia y de bandazos en los planes estatales, no podemos bajar la guardia.
  3. Nos manifestamos porque exigimos medidas efectivas en el sistema educativo para tratar la diversidad sexual y de género. La educación es la clave para una convivencia en igualdad de derechos. Pedimos medidas preventivas frente al acoso escolar por razones de orientación sexual y/o identidad de género, la forma de acoso más frecuente y extendida en la mayor parte de los centros educativos españoles.
  4. Por último, pero no menos importante, nos manifestamos este año 2016 por la visibilidad de las personas bisexuales. Porque la bisexualidad, esa orientación sexual tan desconocida y a veces cuestionada, es una parte de la sociedad. Por ello, las entidades que pertenecemos a la FELGTB hemos declarado 2016 como el Año de la Visibilidad Bisexual en la Diversidad.

Hoy nos manifestamos por lo logrado, por lo que nos queda por lograr y por todas aquellas personas que no pueden hacerlo. Que no pueden manifestarse porque pondrían su vida en peligro, porque las leyes de sus propios países no respetan su dignidad; leyes que les castigan con penas de prisión por mostrar públicamente su orientación sexual y que les niegan su identidad de género. Parémonos un segundo a pensar que un elevado número de países algunas de las personas que estamos aquí reunidas podríamos ir a la cárcel por el mero hecho de celebrar la diversidad. Pensadlo y descubriréis lo importante que es estar hoy aquí.

La homofobia golpeó recientemente con todo su odio a las personas que salieron a divertirse en la discoteca Pulse, de Orlando. Las mataron por el simple hacho de ser homosexuales o bisexuales. Las mataron por el simple hecho de vivir su vidas de la manera que eligieron hacerlo. Que sirvan estas palabras y esta celebración de la diversidad como homenaje a todas las víctimas de la masacre de Orlando, así como de todas aquellas personas que fueron y son señaladas por no renunciar a su visibilidad, su libertad y su dignidad.

Porque, que quede bien claro: amar es un derecho.

Y para terminar una cita de alguien que luchó por sus derechos y los de todas las personas, fuera cual fuera su orientación sexual o de género:

«En su modelo de sociedad no quepo yo. En el mío, sí cabe usted». Pedro Zerolo

Las consecuencias de sembrar odio

Todos los días podemos ver los efectos del odio a las personas diferentes, en muchas ocasiones a las más pobres, casi siempre a las más indefensas. Casi todos los días cerramos los ojos: no vemos los informativos a la hora de comer porque nos amargan la comida, no leemos sobre determinadas cosas, no queremos que nos hablen de…

Pero a veces la realidad se impone, y en los días  de atrás lo ha hecho:

Un individuo entra en una discoteca en Orlando, Estados Unidos,  mata a cuarenta y nueve personas y hiere  más de cincuenta con un rifle de asalto que había comprado la semana anterior. Dado que la discoteca se reconoce como de ambiente gay, parece que la motivación es… odio. A las personas homosexuales entre las que según rumores podría encontrarse el propio atacante. (Por más que lo pretendan algunos ser homosexual o hetero no es una elección).

Dos mujeres asesinadas por sus parejas en 24 horas. Y van, al menos, 22. En España. El machismo tampoco está superado. Y ambas actitudes están en la misma órbita. Lo decía Alberto Garzón y por ello se le ha ridiculizado enormemente, pero tiene razón: los valores y principios machistas y homófobos que determinan la concepción del mundo en demasiadas personas de nuestra sociedad, son la causa de las muertes de Orlando y de las mujeres víctimas de violencia de género. Lo dijo en este tuit:

Ridiculizar a alguien es una forma de pretender quitarle la razón. El artículo de @barbijaputa enlazado arriba, en el punto anterior, da una respuesta que comparto, como compartí el diagnóstico  de Garzón en su momento:

Jo Cox, diputada británica, fue asesinada a tiros y puñaladas, en Yorkshire, Reino Unido, al grito de «¡Britain First!«.  Es decir, odio a quienes vienen de fuera, nacionalismo excluyente, ceguera y cerrazón. Justo lo que no tenía la diputada asesinada que hacía campaña por la permanencia de su país en la Unión Europea (los que están en contra lo hacen precisamente buscando hacer realidad el grito del asesino) y era reconocida por sus actividades solidarias.

El Arzobispo de Valencia, Españaataca al colectivo gay y a la ideología de género, con tal agresividad que la fiscalía estudia si ha cometido delito de … odio. Menos mal que representa a una religión cuyo primer mandamiento es el amor.

Y de la actitud de Europa, con especial mención la de España, para con los refugiados, ¿qué decir? Supone el olvido, el desprecio de los valores sobre los que, parece que teóricamente, se fundó.

Supongo que está claro que sólo he querido hablar del primer mundo, de nuestro mundo, el que consideramos más evolucionado, mas avanzado en valores y derechos y en el que el odio mueve a demasiadas personas con consecuencias tremendas.

¿Qué podemos esperar del futuro si seguimos sembrando odio? ¿O acaso creemos que nace por generación espontánea? ¡Ay, la educación!

Chefchauen

En la visita que hicimos un grupo de amigos y amigas a la ciudad marroquí de Chefchauen, me llamaron la atención algunas cosas:

  • La belleza de la ciudad, de la que dan buena cuenta las fotos.
  • La cantidad de gatos que se ven por sus calles.
  • Lo limpia que amanece la ciudad, teniendo en cuenta que no hay contenedores para la basura, las bolsas se depositan en la calle donde los gatos las rompen y esparcen la basura antes de que se recoja. La recogida en la vieja medina es manual porque sus calles estrechas y escalonadas hacen imposible el paso de vehículos.
  • El excelente servicio gestionado por la agencia con la que contratamos, en todas sus facetas: alojamiento, desayuno, traslados, información.
  • La alta calidad de la comida local.
  • La mala consideración que nuestro casero manifestaba de los autóctonos. Diez años de convivencia y sólo en el último desayuno dijo algo positivo, aunque lo matizó rápidamente: Se les dan bien los idiomas y tienen buena memoria… porque tienen el disco duro vacío.

Me recordó este casero (cuyas atenciones hacia nosotros fueron muy buenas, todo hay que decirlo) a algunos docentes que no sienten el más mínimo aprecio hacia su alumnado. Sueñan con el antiguo alumnado de bachillerato, seleccionado y domesticado, que por cierto nunca existió por mucho que crean que sí. Sienten la diversidad como un handicap insuperable y no como una oportunidad.  En el fondo no les gusta su trabajo, aunque les resulta más cómodo seguir en él que buscarse otro. Sin ellos y ellas los colegios, y especialmente los institutos, mejorarían mucho. Porque hay muy buenos profesionales, sean vocacionales o no.

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¿Generosidad o profesionalidad?

25 años de valioso trabajo

Este curso se cumplen 25 años desde la puesta en funcionamiento de los Centros de Educación Permanente (CEPER), cuando dejaron de ser aulas independientes para convertirse en centros organizados. Desde entonces ha llovido mucho, y muchas cosas han cambiado.

Lo explicaron en un corto filmado por el personal del CEPER Victoria Alba (profesorado y alumnado, actual y de cursos anteriores, con la colaboración de otros responsables de esta enseñanza) bajo el título: «Cuando la Educación tomó su nombre».

Directora, Presidenta de la Asociación del Alumnado, Delegado Territorial de Educación y Concejala de Educación

Ya comenté en otra entrada, en enero del año pasado la alta valoración que me merece el trabajo que se realiza en estos Centros, y me parece que es momento de repetirlo:

El trabajo que realizan los maestros y maestras que han trabajado y trabajan en la formación de personas adultas es impresionante.

Empezaron enseñando a leer y escribir, alfabetizando,  a aquellas personas que en su infancia no tuvieron ocasión de ir a la escuela, una parte muy importante de la población entonces. Pronto se convirtieron en algo más, porque aportaban a su alumnado no solo aprendizaje de las letras, sino también de la vida: relaciones sociales, valoración de manifestaciones culturales, conocimiento de su propia realidad al contrastarla con con la de otros…

Para muchas mujeres que conozco, las “clases de adultos” han supuesto su introducción en la vida social, la toma de conciencia de la situación de esclavitud en la que han vivido, el comienzo de la asunción de sus derechos como persona. Se han hecho conscientes de su valor, de la ingente tarea que han realizado en las peores condiciones, han adquirido autoestima, en lenguaje actual: se han empoderado.

Hoy, los sucesores de aquellas aulas, convertidos en Centros de Educación Permanente de Personas Adultas, continúan la tarea. No se limitan a las enseñanzas básicas. Han ampliado su oferta en la línea de formación y enriquecimiento personal a lo largo de la vida, de modo que su alumnado es de lo más variado: ¿quién no tiene un déficit en su formación inicial? No me imaginaba yo que iba a encontrar tanto nivel en un centro de adultos, comentaba un compañero hace unos días.

Por eso, sin dejar de lado lo imprescindible (cursos para la obtención del título de graduado, formación básica), amplían su oferta: Patrimonio, para quien quiere conocer su entorno histórico-artístico. Inglés, para quienes lo necesitan por cuestiones laborales o familiares (tengo dos nietos ingleses, no me queda otra, decía una compañera) o lo quieren aprender para viajar con mayor facilidad o superar lo que consideran una asignatura pendiente. Fomento de la cultura emprendedora, donde se desarrollan estupendos y originales proyectos de muy diferentes estilos. Informática, la alfabetización actual. Educación para la salud


He conocido a una señora con más de 80 años, que no pudo ir a la escuela en su momento y ahora está yendo a clases para obtener el Graduado en Secundaria. Naturalmente, dice ella, aprobó todas las asignaturas el primer trimestre, pero no está contenta porque en Inglés, que es lo que mejor le va,
sólo obtuvo un notable: su ilusión es tener un sobresaliente. ¿No es digna de admiración?

Y lo hacen con una dedicación profesional y personal que supera la media, realizando además visitas, actos culturales, convivencias…, cuya organización requiere un tiempo y un trabajo que al parecer pesa menos si la respuesta merece la pena. El hecho es que consiguen entusiasmar a un alumnado ya de por sí interesado (asiste voluntariamente) que se integra mayoritariamente en la vida del centro, asiste a  las actividades y se esfuerza por aprender.

Profesorado asistente al acto