Todas las entradas de: Engracia Santos

Nos bajan el sueldo por decreto

Ayer, cuando veníamos de Zahara de la Sierra con cuarenta y seis alumnos/as de Primero de ESO, el conductor del autobús comentó que a los funcionarios nos congelaban el sueldo. Estando de excursión, especialmente si en el grupo hay alumnado difícil, no se oye la radio, no se lee el periódico, no se entera una de las noticias.

Luego ha resultado que es algo más que congelarlo: se nos baja entre un cinco y un diez por ciento, hasta que no lo veamos no sabremos exactamente cuanto porque nosotros, el profesorado, no pertenecemos al puesto más bajo del escalafón.

Parece como si  sólo a los asalariados, seamos o no funcionarios, se nos pudieran controlar los ingresos y por ello estemos destinados a pagar los platos rotos. Todas las medidas propuestas son para los mismos. ¿Para cuando eficacia recaudadora en los altos niveles de renta, que son los que se pueden permitir defraudar de verdad con su contabilidad creativa? No digo que los fraudes menores no sean importantes, también querría que desaperecieran.

No estoy en contra de arrimar el hombro, ya desde ahora digo que no iré a una huelga porque me bajan el sueldo como medida anticrisis.  Pero, ¿cómo es posible que con la que está cayendo nadie se avergüenze de los sueldos y las pensiones de, por ejemplo, los banqueros, después de la inyección de capital que ya sabemos quienes van a pagar?

Entre la opinión publicada me parece que acierta de plano Vicenç Navarro en el artículo que se puede leer pinchando aquí

Nuestro escaso estado de bienestar no es el culpable de la situación. Hay responsabilidades mayores. Pero esas no interesan a los poderes fácticos, por eso nadie se atreve a meterles mano.

Los efectos del desprecio

Publica hoy Eduardo Punset en su blog un artículo sobre el impacto negativo que el desprecio tiene sobre las personas y lo duradero que es.

Leerlo me ha hecho pensar en la forma más dolorosa de acoso escolar para un adolescente: echarle fuera del grupo, no reconocerle como igual, despreciarle. Justo en el momento vital en el que lo que opine el grupo de iguales es la mayor fuente de  satisfacciones y  frustraciones personales, en que la opinión de los adultos pasa a un segundo plano.

Y no siempre es fácil de detectar. Ya se cuidan los acosadores de actuar a escondidas de los adultos sensibles, y de controlar al grupo para que no hable. Por más que se intenta desarrollar en ellos la empatía, que se pongan en el lugar del acosado y actúen como les gustaría que otros actuaran si fueran ellos los que lo estuvieran pasando así de mal, pensar en ser considerados chivatos hace que mantengan el silencio cómplice. Y no pocas veces se añade el miedo real al matón que hace creibles sus amanazas.

En los centros docentes el profesorado está cada día más sensibilizado ante estos asuntos, como sucede en la sociedad con la violencia de género.  Siempre que se conoce un caso, o se tienen sospechas de que exista, se actúa, pero es seguro que muchos chicos y chicas quedan marcados por el desprecio de sus colegas que no hemos detectado a tiempo.

Se que el artículo de Punset no se refería de forma específica al bulling, pero debe ser verdad que cada uno enfocamos lo que leemos con las gafas de nuestras preocupaciones.

Enlazo aquí el artículo.

Entre visillos

No tengo en principio ánimo de comentar cada libro que lea, pero sobre algunos, por diversas causas, escribiré mis impresiones. Ni que decir tiene que no se trata de hacer crítica literaria, para eso hay especialistas y yo sólo soy una lectora por placer.

Entre visillos me ha provocado una cierta melancolía, ha traído a mi mente recuerdos en un doble sentido. Por una parte, ya lo mencionaba en una entrada anterior, de lugares conocidos y valorados, a veces añorados. Y por otra, de situaciones, actitudes ante la vida, formas de relacionarse, incluso de ir por la calle, que, sin pertenecer a la clase social de los personajes de la novela puesto que ni de lejos nací en una familia burguesa, reconozco en muchos aspectos como propias de la sociedad de mi adolescencia y juventud. Una sociedad asfixiante en la que las cosas más sencillas eran imposibles y en la que la formación de las mujeres se pretendía reducir a la imprescindible para ser una buena compañera de su marido, es decir, cuanto menos, mejor. ¡Cuanto costó romper los clichés!

Leerlo me ha hecho consciente de lo mucho que las pautas han cambiado para las mujeres y también de que patrones de entonces los repiten mis alumnas de ahora por más que intentemos hacer que cambien. El machismo todavía permanece asentado en muchas relaciones. En la novela aparece nítido y aceptado, como lo más razonable del mundo, y en la actualidad se procura disfrazar o justificar con otros argumentos, pero… ahí está.

Me ha llamado la atención que en el prólogo se diga que transcurre en una ciudad de provincias, no identificada. Ya lo creo que está identificada, aunque no se la nombre.

Imágenes de algunos de los lugares en los que se desarrolla la novela:

Tomadas de Juan Bosco Marcel en Panoramio

El volcán que alteró la vida del primer mundo

Viendo las páginas que suelo revisar con frecuencia he encontrado ésta:

Página localizada a través de Perogrullo

Preciosas e impresionantes fotos relacionadas con la erupción volcánica del Corta y pega. (Sobrenombre humorístico del Eyjafjallaj por su difícil escritura)

Las imágenes insertadas a continuación muestran los rayos provocados por la electrificación de la nube a consecuencia del roce entre los cristales que forman parte de ella.

Rayos producidos en la nube de cenizas
Nube de cenizas del Eyjafjallaj

Un paseo por Salamanca con mucha Literatura

Gran Hotel, edificio derribado en 2007 con la oposición activa de muchos salmantinos.

Hace un par de días que terminé de leer Entre visillos, de Carmen Martín Gaite, que tengo intención de comentar aquí  porque me ha despertado muchos recuerdos y me ha invitado a comparar dos mundos no tan lejanos en el tiempo como distantes en la realidad. Y hoy lo encuentro citado en una de las páginas del suplemento de los sábados de El País, escrita por Jaime Heras. Supongo que como a cualquier salmantino que viva fuera de la ciudad me ha encantado encontrar una referencia tan literaria a tantos rincones conocidos, visitados y recordados. Por eso enlazo la página.

De tapeo con las musas

Sara Baras

Anoche fuimos a Cádiz, al Falla y disfrutamos de un espectáculo de baile flamenco que incluye todos los tópicos. En el contenido: pasión amorosa, muerte…; y en la forma de presentarlo: mantón de Manila, capa española, abanicos, capote torero…

Visualmente muy atractivo, la coreografía es efectiva y efectista. La sombra rojo sangre de la bailaora  tras la muerte de su amante, realza la expresividad del baile y contribuye a transmitir sensaciones y sentimientos al público.

Sara demuestra ser una extraordinaria bailaora con una magnífica compañía, cuyos bailes corales, planteados para dar realce a las interpretaciones  de la titular, tienen entidad propia y merecen compartir las mieles del exito.

Los aplausos en medio de una escena sin duda demuestran a los bailaores la conexión establecida con la sala pero a mi modo de ver interrumpen demasiado el espectáculo. La espontaneidad del publico que asiste a cualquier espectáculo flamenco es incontrolable.

En la sesión de ayer, además del cuadro flamenco al completo, intervinieron  en el fin de fiesta Rancapino, que asistía como espectador y fue invitado a subir al escenario por la protagonista, y la madre de ésta que demostró dominar el baile por bulerias.

Pasamos un buen rato. Y no tuvimos que andar demasiado, lo que en Cádiz es un éxito, aunque haya que aparcar en un parking subterraneo.

Parece que será difícil volver a ver a esta bailaora en unos años ya que está decidida a ser madre antes de montar otro espectáculo y se despide hasta el próximo en su tierra. Se notaba que está en ella

Presidencia del Gobierno responde

El día 24 de marzo, cuando el Gobierno dió trámite a la Ley de Economía sostenible, siguiendo las indicaciones de naciónred y otras páginas, envié a la mayoría de los diputados y senadores, entre ellos el Presidente del Gobierno, un correo electrónico (¿hay que seguir diciendo electrónico? No, porque si fuera postal diría una carta) con el siguiente texto:


Señor/a Diputado/a:

Le escribo para expresar mi preocupación y desacuerdo con la Disposición Final Primera del proyecto de Ley de Economía Sostenible, puesto que, con la actual redacción de dicha disposición, se podría ejecutar el cierre de una multitud de sitios web con total indefensión del demandado, con unos criterios indeterminados y sin que, en ningún caso, un juez pudiera intervenir en la valoración de si la actividad de dicho sitio web vulnera nuestro ordenamiento jurídico. Entiendo que esto es un ataque a la tutela efectiva de los jueces y tribunales, produciéndose de igual forma la vulneración de otros derechos fundamentales y libertades públicas tales como los recogidos en los artículos 18, 20 y 27*.

Si su partido apoya, defiende, se abstiene o vota a favor de dicha disposición, perderá un votante y aunque le escribo en mi nombre, represento a familia, amigos y conocidos a los que informo puntualmente de estos temas y a los que les duelen estos recortes de los derechos civiles que actualmente se propugnan en favor de unos pocos. Los derechos fundamentales y el interés general no deben mermarse en favor de los intereses particulares de una industria obsoleta. La justicia es más lenta de lo que todos deseamos, pero esta realidad no nos debe conducir a crear una pseudo-justicia Express para una casta de privilegiados y así defender sus intereses económicos por encima de nuestros derechos fundamentales. Si se considera necesaria una aceleración de las medidas cautelares, que se presente la oportuna modificación legislativa, pero siempre respetando al poder judicial y por las vías ordinarias aceptadas en derecho, que son las mismas de las que disponemos todos. Ustedes representan al pueblo, no al grupo de presión de turno.

Por ello le insto a usted, elegido en representación de nosotros los ciudadanos, a votar en contra de dicha disposición final. Los derechos fundamentales que nos amparan y defienden a todos, NO SON NEGOCIABLES, ni son moneda de cambio para favorecer los intereses privados de multinacionales, falsamente amparadas en una inexistente defensa de la cultura. Defenderé mi oposición a esta medida en todo momento y circunstancia mientras siga vigente, y por supuesto, incluye mi voto.

El 25 de marzo recibí una respuesta del diputado Miguel Barrachina que se manifiesta en desacuerdo con toda la Ley.

Hoy he recibido respuesta del Gabinete de Presidencia:

Respuesta de Presidencia del Gobierno

No me hace cambiar de opinión. Como dice mi hijo, no se puede cobrar canon por un cd, una impresora, un ordenador, … porque vas copiar con ellos y luego decir que la copia está prohibida, es pirateo. ¿Cobran por algo que prohiben? Al cobrar por ello anticipadamente se autoriza.

¡Que me despida!

Hoy, un niño de 1º de primaria (6/7 años), le ha dicho a su maestra:

– Llama al director y dile que me despida.

No había hecho su trabajo y estaba agobiado porque sabía que su madre cuando se enterara le iba a castigar. Quería una solución definitiva.

Mientras lo escribía me ha venido a la memoria otro golpe infantil, de una de mis hijas:

Al final de un domingo en el que habíamos estado con un amigo llamado Domingo al que ella no conocía previamente, mientras cenaba, preguntó:

Mamá, y ese señor… ¿cómo se llama mañana?

La cinta blanca

Sordidez en estado puro: represión social en un mundo feudal, venganza, envidia, maltrato a hijos y mujeres, tortura, muerte (¿quizá por accidente?), incesto. La verdad no interesa, es demasiado dura.

El objeto que da título a la película es el símbolo de la represión en la familia.

El hilo conductor, el narrador, con su novia y la baronesa, son los claroscuros. Y un niño, la luz: es empático y parece raro en medio de tanta miseria moral.