Delinquir por soledad

Entre las noticias de hoy, una me llama la atención: los ancianos japoneses roban para ir a la cárcel y huir de una sociedad individualista que los ignora.

Es un dato para pensar: la cuarta parte de los delitos en Japón los cometen jubilados, personas con más de 65 años. Puede haber distintas razones pero parece que son dos las que destacan: les faltan medios para subsistir y piensan que en la cárcel van a estar mejor que fuera de ella. Y en vez de buscar soluciones para que puedan sentirse útiles a la sociedad e integrados en ella, están acondicionando pabellones en las cárceles para que estén cómodos.

¡Que mal tiene que sentirse una persona para desear estar en la cárcel, para buscarla como remedio a su situación anímica, social y económica!

No sé cómo está el tema de las pensiones en Japón (a juzgar por las consecuencias, mal), pero en estos días en los que aquí se ha hablado tanto de edad jubilación y años cotizados, es difícil no asociar la noticia a nuestras propias espectativas.


La imagen está tomada de aquí

4 comentarios en “Delinquir por soledad

  1. ¡Hola!

    Vi un enlace a este post en el tuiter de @bi0xid lo leí y me resultó muy interesante tanto el enlace a la noticia como la reflexión. Así que lo puse en facebook y cuatro amigos han estado comentando sobre él. Sobre si en Argentina los viejitos los meten en residencias sin necesidad de esperar a que roben, sobre si en realidad no hay bastantes cárceles ni residencias y quizá en las cárceles, al menos en las de mujeres haya más vínculos (con una dispersión a un enlace con fotos de mujeres presas , poniendo en duda que en las cárceles haya ningún compañerismo posible, bromeando (en negro) sobre los riesgos de que la ayuda al compañero solitario en las cárceles sea en la ducha….

    En fin, que con esto de tuiter y de facebook al final parece que nadie lee los blogs porque nadie comenta en ellos, pero no siempre son las cosas como parecen: este post lo hemos leído y comentado un puñadillo de gente 🙂

    Abrazos anónimos

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