Archivo de la etiqueta: Cádiz

Lectura

Cuando se habla de leer se piensa siempre en una actividad individual, para algunos incluso individualista, que aisla de los demás.

¡Que placer más genuino el que proporciona la lectura de un buen libro! Para cada lector será un libro distinto, seguramente, pero cuando los gustos coinciden, poder comentar lo leido convierte el placer individual en colectivo. Los clubs de lectura, que se mantienen en algunos sitios, son buena muestra de ello. Y la recomendación personal de los amigos, la mejor promoción.

Cuando mis hijos eran pequeños hemos pasado buenos momentos leyendo en alta voz, interpretando casi, mientras esperábamos que la comida estuviera lista, un libro que a uno de nosotros le había llamado la atención especialmente. Era uno de los infantiles de Roald Dahl, que nos hizo reir hasta cansarnos.

Y yo conservo un imborrable recuerdo de disfrute familiar de la lectura de mi infancia. En las largas noches de invierno, cuando todavía no había llegado la luz eléctrica a los pueblos de Castilla, a la luz de un candil y al amor de la lumbre, mi padre leía, con muy buena entonación, las novelas que había en la vecindad, e iban pasando de unas manos a otras. Eran un lujo increible. Ben Hur, Genoveva de Brabante…, largas historias que nos tenían encandilados durante semanas.

No era solitario el placer de la lectura entonces.

La imagen está tomada de robertoisla69.wordpress.com

Y ahora que se discute sobre si el libro en papel se perderá por causa de los nuevos formatos, merece la pena ver el video:

Sara Baras

Anoche fuimos a Cádiz, al Falla y disfrutamos de un espectáculo de baile flamenco que incluye todos los tópicos. En el contenido: pasión amorosa, muerte…; y en la forma de presentarlo: mantón de Manila, capa española, abanicos, capote torero…

Visualmente muy atractivo, la coreografía es efectiva y efectista. La sombra rojo sangre de la bailaora  tras la muerte de su amante, realza la expresividad del baile y contribuye a transmitir sensaciones y sentimientos al público.

Sara demuestra ser una extraordinaria bailaora con una magnífica compañía, cuyos bailes corales, planteados para dar realce a las interpretaciones  de la titular, tienen entidad propia y merecen compartir las mieles del exito.

Los aplausos en medio de una escena sin duda demuestran a los bailaores la conexión establecida con la sala pero a mi modo de ver interrumpen demasiado el espectáculo. La espontaneidad del publico que asiste a cualquier espectáculo flamenco es incontrolable.

En la sesión de ayer, además del cuadro flamenco al completo, intervinieron  en el fin de fiesta Rancapino, que asistía como espectador y fue invitado a subir al escenario por la protagonista, y la madre de ésta que demostró dominar el baile por bulerias.

Pasamos un buen rato. Y no tuvimos que andar demasiado, lo que en Cádiz es un éxito, aunque haya que aparcar en un parking subterraneo.

Parece que será difícil volver a ver a esta bailaora en unos años ya que está decidida a ser madre antes de montar otro espectáculo y se despide hasta el próximo en su tierra. Se notaba que está en ella