Intimidades

Indudablemente puede resultar doloroso saber que alguien a quien quieres te oculta algo importante. Pero es evidente que, entre adultos, cada persona tiene derecho a compartir lo que quiere, cuando quiere, con quien quiere.

No importa el tipo de relación existente: se debe compartir porque se desea hacerlo, no por obligación, y el respeto a la intimidad de los demás me parece una de las formas de respeto imprescindibles en la convivencia.

Todo el mundo no tiene la misma necesidad de dar a conocer o comentar sus sentimientos o realizar confidencias. Sentirse obligado a hacerlas no es sano. Y pretender obligar al otro a que las haga puede ser una forma de acabar con la confianza necesaria para que se produzcan

Decía al principio que entre adultos porque esto no tiene nada que ver con la obligación que tienen los padres, en relación con sus hijos menores, de saber qué hacen, dónde y con quién están, por qué páginas navegan… Y hay madres y padres que hablan de invasión de la intimidad de sus hijos/as de 12 años. Y menores.

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