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Twitter

Twiter es un extraordinario medio para contactar con compañeros y compartir ideas, programas, materiales didácticos, y todo lo que se nos pueda ocurrir.

Una compañera ha publicado esta entrada en su blog. Merece ser compartida, también aquí, por que es una buena recopilación.

Comienza así:


HASHTAGS IMPRESCINDIBLES SOBRE EDUCACIÓN EN TWITTER

En este trimestre final de curso, Twitter es un filón para los que nos dedicamos a la enseñanza con muchos eventos que se han realizado y que están por realizarse en breve. Si aún no tienes una cuenta en Twitter ábrela. ¿Cómo? hay muchos tutoriales. Cuando la hayas abierto, ¿a qué esperas para mover el ratón? Algunas sugerencias:

Continúa aquí

Sobre la jubilación

Hace un rato, finalmente, he renunciado a la jubilación anticipada, que había solicitado por si acaso. ¡Quién sabe lo que puede suceder en unos meses!

Desde que se publicó la resolución y lo hablé con mi equipo tenía pendiente presentar el papel. El tiempo siempre es escaso y hay que hacer intención para ir a correos y certificar, si no quieres ir a la Delegación Provincial.

Mucha gente, sobre todo de la profesión, no entiende que puedas querer seguir, cuando otros están enfadadísimos porque se habían hecho a la idea de jubilarse a los 60 y parece que no va a ser posible. Y no hablan de prejubilación o jubilación anticipada, a todas luces un privilegio, sino de jubilación, un derecho que consideran evidente, porque este trabajo es muy duro. (Lo es, a veces)

Bueno, pues voy a dar mis razones para seguir, haciendo constar que tengo hobbis, otras cosas para hacer, que estoy segura de que no me aburriría si aceptara la prejubilación. Es decir, que las razones para quedarme son positivas:

  • Me gusta lo que hago, me siento bien en clase, sobre todo en clase, con los chicos. Disfruto cuando aprenden y cuando aprendemos, cuando se entusiasman con las cosas nuevas y quieren transmitirlas, cuando superamos las dificultades, que las hay. Tambien sufro cuando no lo conseguimos, pero la balanza está claramente desequilibrada a favor de lo primero. Y no soy la única: aquí hay otro, solo que joven (y emprendedor). Otro (algo como eso no se hace por aburrimiento. ¿a que no?). Otra más. Y otra (finalista en blogs educativos) Y otra más (con tanta experiencia como yo). Otro que intenta contagiar su pasión por las matemáticas. Y otro másOtro (que no se deja ver, sólo como denominación del blog. Pero yo lo conozco, suele pasar por aquí). Y todos los que ya cité aquí.  Y otro más. Como muestra, únicamente.
  • Tengo experiencia que poner al servicio de los demás, y conservo ilusión suficiente para adaptarme a los nuevos tiempos. No me asustan las TIC, aunque me cueste más que al alumnado hacerme con ellas. Siempre pensé que sus derechos no deben depender de mis gustos. Seguiré aprendiendo.Creo que estoy en condiciones de aportar a mis alumnos y a mi centro.
  • Creo que estamos en un momento de inflexión en la tarea educativa (y en muchos otros aspectos de la sociedad, pero éste es el mío). Tenemos mucho que cambiar, mucho que hacer para que deje de ser verdad lo que dice el principio de este post y la escuela responda a las necesidades del alumnado y de la sociedad actual, que no son aquellas para las que se institucionalizó. Y quiero formar parte de ese cambio, no verlo desde fuera.
  • Hay muchas iniciativas despuntando que pueden terminar siendo tsunamis arrasadores o ser el parto de los montes. Desde mi parcelita colaboraré para que fructifiquen (#purposedES, #construyendohistorias, EABE11, …)

Simplemente, no me acojo al privilegio que se me ofrece, aunque lo agradezco. Y me alegro de que otros y otras, que lo necesitaban por distintos motivos, especialmente los quemados, hayan podido hacer uso de él y disfruten de años sin obligaciones profesionales.

No me resisto a poner un  ejemplo más de personas que disfrutan en la escuela. Ésta se jubiló, no tuvo opción, pero continúa trabajando, cuando puede, para su cole.

Obligaciones

Mientras pasaba mi compra por el escaner la cajera comentaba con la de al lado:

– ¿Tienes planes para el finde?

– Vamos a Chipiona. ¿Por qué no venís?

– ¿Cuándo os vais?

– Hoy, después de comer.

– Hoy no podemos, por los niños. Mañana se queda mi hermana con ellos, pero hasta las doce no, que dice que tiene que descansar. ¡Vamos, vamos! ¡Qué tiene que descansar! Y hasta las doce yo no puedo ir a ninguna parte.

E insistía dirigiéndose a mí:

– ¡Vamos! Ella tiene que descansar, ¿y yo?

De la conversación entre ellas, deduje:

  • Que la chica (unos 30 años), tiene pareja y dos hijos (hablaba de ellos en plural, pero me extrañaría que tuviera más de dos)
  • Ella trabaja, por lo que no se dedica a tiempo completo a los niños. (Pero está deseando librarse de ellos).
  • Considera que tiene derecho a pasar tiempo libre sin hijos, a costa de familiares, sin compensación económica. (Si pagara no soportaría el retraso).

Y yo, que desde que nació la primera de mis hijas organicé mi vida no laboral en función de ellas, y encantada de hacerlo, me pregunto:

  • Si hoy se tienen los hijos que una quiere, y cuando los quiere, ¿como es posible que después de haber decidido tenerlos no se les dedique la atención que requieren? ¡Cuántos padres, y especialmente madres, se quejan de las renuncias que momentáneamente han de hacer para cuidarlos! ¡Y cuántos no entienden que se es padre, o madre, veinticuatro horas al día, trescientos sesenta y cinco días al año!. A tiempo completo, porque no se educa en el momento en que uno, una, se pone a ello a propósito, sino siempre, incluso cuando se preferiría pedir tiempo muerto, como en el baloncesto.
  • ¿Por qué tantos padres dejan en manos de los abuelos una función que sólo a ellos corresponde?. Los abuelos tienen otra, mucho más gratificante por cierto, pero no obligatoria. ¡Cuantos abuelos, hombres, están haciendo con sus nietos lo que no habrían hecho con sus hijos ni atados! Lo malo es que muchos han de hacerlo les apetezca o no.
  • Si yo estaba deseando que llegara el sábado para tener tiempo de jugar y organizar actividades con mis hijos cuando eran pequeños, ¿por qué para tantas parejas jóvenes pasar tiempo libre con sus hijos parece una penosa obligación?

En fin,  en esta sociedad hedonista en la que todos buscamos el confort y la comodidad, vivir en pareja y tener hijos es cada vez más difícil, porque supone renunciar a los que entendemos como nuestros  derechos individuales en favor de otras personas.

La escuela que queremos

Si te interesa la educación y tienes inquietudes, si no estás seguro, o segura, de hacerlo todo bien, si quieres conocer puntos de vista que se escuchan pocas veces en el claustro real, aunque más veces en el virtual twittero, escucha la conferencia de Francesco Tonucci.

Llegué a ella a través de @pily.

http://mediasav.us.es/tvus/visor_tvus_02_16_9.swf?

Algunas de las cosas que dice, para animarte a escucharla:

Hemos pasado de una escuela para pocos a una escuela para todos y les ofrecemos lo mismo. Las familias de aquellos pocos tenían base cultural, la escuela era un complemento a lo que aprendía en la casa. Las familias de todos los actuales no tienen base cultural y no pueden dar lo que no tienen. Esperamos que aprovechen algo que no tiene que ver con su vida.

Los alumnos dicen:

  • El fracaso no siempre es culpa nuestra.
  • Queremos un temario más actualizado y que se cuente con nosotros para decidirlo.
  • Queremos música en la escuela.

Es necesario utilizar distintos lenguajes y distintos medios.

Todos los alumnos tienen algún ámbito de excelencia, aunque no sea el que nos gustaría.

La buena escuela la hacen los buenos maestros, aunque las leyes sean malas.Por eso el cambio se dará si cambia la formación del profesorado.

Las leyes no cambian la escuela.

Y como complemento, otro video relacionado con el mismo tema:

Cristobal Cobo habla sobre el aprendizaje invisible y dice cosas muy interesantes:

  • Los sistemas educativos formales penalizan con pena de muerte el error, que es la fuente de nuevos aprendizajes.
  • El aprendizaje ocurre cuando estamos haciendo otra cosa.
  • Las personas tenemos mala memoria, los discos duros son mejores es eso. ¿Por qué competir con ellos? En Dinamarca, a partir de 2011 se harán todos los exámenes con internet conectado.
  • La tecnología evoluciona exponencialmente, la educación linealmente.
  • ¿La educación que estamos dando es la mejor que se puede ofrecer?

Vocación

Hoy un compañero me ha dicho que, como bien dice la sabiduría popular, El que sabe, hace y el que no sabe, enseña. Y me lo ha explicado:

– ¿Cuantos ingenieros conoces que estén en un instituto enseñando? El que tiene otra salida no está aquí. (Que conste que conozco a más de uno)

Me ha llegado al alma.

He recordado (es lo que tiene ser mayor, siempre encuentras una anecdota que viene al caso) lo que decía uno de mis profesores de la Escuela Normal de Salamanca. Se llamaba Eulogio Hernández, enseñaba matemáticas,  y mantenía que estudiando en una ciudad universitaria con muchas opciones, los que hacíamos magisterio debíamos tener una de dos razones: falta de capacidad intelectual para estudiar una carrera más exigente o falta de capacidad económica para hacer una más larga. Y luego están las excepciones, que lo hacen por vocación.

Y añadió:

– Considerense cada uno de ustedes (sí, nos trataba de usted) una excepción y no he ofendido a nadie.

Desde luego, me consideré, y sigo considerándome, maestra por vocación, y no tengo claro que sea una excepción. Me gusta enseñar y disfruto haciéndolo. Todavía ahora, y en secundaria oblogatoria, que sin duda es la etapa más dura. Y tengo la seguridad de no ser  la única.

Pero, ¡qué difícil debe ser realizar un trabajo como el nuestro sólo porque no se tiene algo mejor!

PS. Para que se note que hay muchas personas enamoradas de esta tarea, voy a enlazar los blogs o paginas de algunos estupendos compañeros distribuidos por toda la geografía. Haciendo constar que son sólo una muestra.

El blog de la clase de Gregorio en Abrucena

Los de Carmina del curso pasado y de éste

El de Lola, Navegar sin naufragar

El de Isabel Ruiz

El de José Luis Castillo

El de Juanma Díaz

El de Marina Tristán

Los de Victor Cuevas: personal y de recursos

El de Luis Miguel Iglesias

El de Miguel Rosa

El de Jaime Olmos

Uno de Colombia

educar21.es, formación de formadores de Fernando Trujillo. Ver la presentación que hay en esta entrada. Puede significar un cambio de paradigma en la enseñanza. Se está preparando el futuro.

Y tantos otros…

PS2. Y como contraste, el humor de los pacenses en carnaval:

Reacciones

Vuelvo a la educación. Y me pregunto por qué nos cuesta tanto aceptar que, incluso con la mejor intención, no siempre hacemos las cosas bien.

Me preocupa lo mucho que nos molesta, incluso nos ofende, que se nos pidan propuestas de mejora, como si lo hiciéramos tan bien que fuera imposible mejorar. Es verdad que en muchas ocasiones hemos puesto trabajo y esfuerzo, hasta más del exigible, pero los resultados no son los esperados. ¿Tan difícil es entender que si no hemos llegado a donde debíamos (que nuestro alumnado aprenda), sean cuales sean las causas, tenemos que modificar algo? Pedir propuestas de mejora no es culparnos de los suspensos, es reconocernos como rectores del proceso educativo: lo dirigimos y no hay una única forma de hacerlo. Si una no funciona todo lo bien que se requiere, habrá que probar otra.

Sé de sobra que la otra parte, nuestros alumnos, también tienen que hacer algo. Que si quieren aprender tienen que estudiar. Pocas cosas se aprenden si uno no pone atención y esfuerzo. Pero, incluso para que ellos hagan lo suyo, a veces es necesario que nosotros intervengamos y desde luego no haciendo el pino, como se escucha tantas veces.

¿Por qué la palabra motivación levanta sarpullidos? Algunos no la necesitan, la traen de serie cuando nos llegan, y con ellos (más veces ellas) disfrutamos. Aprenden incluso a pesar nuestro, cuando nos centramos en los otros y apenas les prestamos la atención que haría que alcanzaran la excelencia.

A otros, para desgracia nestra, (y suya) no les gusta la escuela. No digo que no les guste aprender, porque no creo que sea cierto. No les gusta aprender lo que queremos enseñarles, no les interesa. Para una parte de nuestro alumnado esta escuela tan academicista no es adecuada. Para ellos son necesarias las técnicas de motivación. ¿Seguro que las estrategias que usamos son las únicas posibles? ¿Las mejores?

Nos gustaría seleccionar al alumnado, enseñar sólo a los que quieren aprender con nuestros métodos. Pero somos profesores y profesoras de la escuela pública y nuestra función es enseñar a todos. Las condiciones las marca la administración educativa, con las leyes vigentes, que nos pueden gustar más o menos, pero son las que hay. Y si no queremos aceptarlas, no es obligatorio estar aquí.

Nos molesta que el servicio de inspección tenga el encargo de conseguir que los centros mejoremos los resultados académicos. ¿Cuál otra debería ser su función, aparte de que se cumplan las leyes?

Los objetivos marcados por la Comunidad Europea están claros, y estamos lejos de conseguirlos. ¿Nos acercaremos a ellos con palmaditas en la espalda si tenemos casi la mitad del alumnado en condiciones de repetir curso?

Hay más de una forma de ver las cosas. He aquí una muestra:

Eso no se hace

Si las miradas mataran yo no estaría viva.

Esta mañana, en una tienda de muebles, mientras una mamá miraba un catálogo, sus peques (2 y 3 años, más o menos) hacían de las suyas por la tienda. La pobre dependienta no sabía como controlar la situación. Les pedía que salieran del interior de los muebles, que se bajaran de los sofás… sin que la madre se diera por aludida.

Al pasar junto a ella para salir, no me contuve:

– Si no se anda con cuidado va a tener que pagar aunque no compre.

Su mirada fue todo un poema.

Una vez más, la actitud materna me hace pensar que es en la escuela donde a muchos niños se les dice por primera vez NO, eso no se hace. Y no debería ser así.

Y aquí una muestra de las excentricidades paternas:

http://www.youtube.com/watch?v=n_gbnp0rVlQ

Niño, deja ya de joder con la pelota

Nueva académica de la lengua

Otra mujer -ya era hora- forma parte de la Real Academia de la Lengua. Se llama Inés Fernández-Ordóñez y es filóloga.

Hoy he leido una entrevista que le hace Iker Seisdedos en el País y me han llamado la atención algunas de sus afirmaciones:

Imagen tomada de es.globedia.com
  • En el colegio no estudiamos lengua, sino un dialecto que se llama la lengua de la cultura escrita. En ese dialecto nos entrenamos, porque de su dominio depende nuestro éxito social.
  • Es inapropiado pretender solucionar problemas sociales por la vía del lenguaje. Es fijarse en lo que menos ayuda a los cambios sociales. Es como cuando dicen que las mujeres son invisibles porque el plural se hace en masculino. (Respecto al sexismo de la lengua)
  • La variedad lingüística es consustancial de la lengua. El dialecto es la lengua de la amistad, de la intimidad, del coloquio.

No estoy tan segura como ella de la falta de trascendencia del uso que se hace de masculinos o femeninos, aunque, por supuesto, no se me ocurre decir miembra, ni creo que tengamos que ser tan políticamente correctos como otras preconizan.

Echo de menos a un compañero filólogo con el que solía debatir estas y otras cuestiones. Por ejemplo, comprobamos que la ruta de la plata, además de objetos transportaba cultura. Encontramos palabras que se usan en sus alrededores en zonas tan distantes como parte de las provincias de Sevilla y Salamanca, sin que sean conocidas en otras zonas de Andalucía (Sevilla incluida).

Noticias de educación

Hace un par de días,  un compañero destacaba en uno de sus blogs la publicación en la prensa de papel de dos noticias sobre educación en el mismo día. Y la verdad es que ninguna de ellas era buena. Tomé nota de su post porque quería tomarlo como punto de partida de una entrada mía aquí, pero las ocupaciones diarias me han impedido hacerlo hasta hoy.

En los comentarios posteriores, Juan Pedro Serrano hace una pregunta a la que deberíamos dar respuesta cuanto antes:

Por qué narices no nos ponemos todos manos a la obra, y acabamos con esta realidad tan increiblemente frustrante… ¿para todos?

Siempre tuvimos la idea de que al poder autocrático no le interesaba la educación, porque es más fácil manejar a la masa sin criterio, sin sentido crítico. Pero en una democracia la mejor inversión debe ser la que se hace en educación, porque se hace en futuro. La pregunta que hace el compañero nos la hacemos muchos: ¿de verdad le interesa la educación al gobierno y a la oposición de este país?

Mientras todos no vayamos a una será difícil dar la vuelta a la tortilla, pero  cada uno de nosotros en nuestro ámbito tenemos cosas que hacer, mejoras que introducir. Y no son las leyes las que cambian la realidad de las aulas, sino el profesorado que las aplica… cuando cree en ellas.

Tenemos más colaboración de la que se observa a primera vista:

  • Muchos padres lo hacen francamente bien, aunque nos llamen más la atención los otros, porque nos obligan a sustituirlos de alguna manera.
  • Tenemos alumnos, y alumnas, estupendos, que se entusiasman con nosotros, que nos seguirían al fin del mundo (metafóricamente hablando, claro) Y tambien otros que sólo quieren perdernos de vista. (Hoy viernes están de enhorabuena).
  • Las AMPAs en muchos casos echan una mano nada despreciable.
  • Hay compañeros fantásticos, que nos enseñan todos los días, incluso sin hablar, estrategias para mejorar nuestra enseñanza y nuestras relaciones con el alumnado, que nos facilitan la tarea con sólo estar allí.

    Imagen de elorienta.com
  • Los orientadores, esos profesionales tan mal recibidos al principio, y que se han hecho un hueco en los institutos por la mucha colaboración que prestan a todos, por la ayuda que suponen en situaciones difíciles y en el trabajo diario.
  • Nuestro cupo de profesorado permite una ratio que no tiene nada que ver con la de otros tiempos no tan lejanos: yo he tenido 52 alumnas de 1º de EGB en un colegio privado (en un aula larga y estrecha llena de humedad), 30 alumnos y alumnas de 5 años a 6º de EGB en una unitaria (la calificación era: unitaria, mixta, diseminada, de difícil desempeño) sin luz eléctrica ni agua corriente, entre 40 y 45 era normal en cualquier grupo de EGB
    Imagen tomada de recursos.cepindalo.es

    De http://bit.ly/fLABZz
  • Los medios con los que contamos, que nada tienen que ver con la saliviña, que era prácticamente nuestra única herramienta, segun decía un inspector recien llegado de Galicia.
De picasaweb.google.com

Y hay que recordar que las condiciones laborales del profesorado han mejorado mucho: ademas de lo dicho en los puntos anteriores, hace diez años las horas de docencia eran de 21 a 23, reales, para la inmensa mayoría. Hoy son 18 sobre el papel pero hay que quitar las reducciones por jefaturas, tutorías, planes, … Que está muy bien, no son las nuestras las únicas condiciones que han mejorado, lo han hecho todas, indudablemente. Pero no está mal mirar con un poco de perspectiva cuando nos sentimos tan mal tratados por la Administración.

Resumiendo: mientras esperamos el acuerdo de todos para cambiar todo lo necesario, cambiemos cada uno aquello que es posible y la mejoría habrá empezado.

Imagen de cepdecastilleja.com

Si se calla el cantor, calla la vida.

Por fin

Parece que finalmente la Consejería de Educación nos da la razón a los que pensamos que el fracaso escolar se gesta… en infantil y el principio de la primaria. Y están dispuestos a tomar medidas adecuadas a las necesidades de cada centro:

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Una prueba rastreará el origen del fracaso escolar a los 7 años

Educación adelanta el diagnóstico de lengua, escritura y cálculo a 2º de Primaria.


El 10% de los alumnos ya ha perdido algún curso antes al terminar Primaria.Foto: Gregorio Barrera


La Consejería de Educación estrenará -en mayo o junio- una «prueba universal» de evaluación que medirá el nivel de lectura, escritura y cálculo en 2o de Primaria. El examen va dirigido a niños de 7 años que sólo llevan un curso dentro de la educación obligatoria. Es ahí donde la consejería intuye la raíz del fracaso escolar.

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La noticia completa aquí.

Y aquí, mi comentario del 15 de enero al hilo del revuelo a causa del proyecto de ley de Extremadura, en el que insistía en lo ya expresado con anterioridad a propósito de los resultados del Informe PISA.

Me dan la razón. Por fin.